Cómo enfrentar una crisis vocacional

Me parece que actualmente la crisis vocacional se vive más profunda en estos tiempos de tanta accesibilidad a la información, aunque la información es poder, también el poder descontrolado es un arma de doble filo.

Les comparto que a mis 22 años me sentí perdido, había culminado mi carrera que con mucho esfuerzo saque adelante durante 4 años. Al terminar, me compare con algunos de mis colegas de la generación, me sentía como si realmente esos 4 años hubieran pasado como de largo, no sentí que hubiera aprendido gran cosa, no me sentía realmente motivado con mi carrera y lo peor de todo, no sabía qué hacer, que seguía?; A caso esto era uno de mis más grandes fracasos en mi vida profesional? Ya había sido derrotado sin siquiera empezar?.

De verdad te lo digo con toda sinceridad, pensé y me hice las peores preguntas que pudieras hacerte para tirarte al suelo y no salir de casa en uno o varios años, un vacío muy profundo emergió en mí y era algo que no me dejaba ver claro qué tenía que hacer.

Luego de un tiempo indague un poco que otra cosa me podría gustar y recordé que cursando tercer semestre, me nació la idea de cambiarme de carrera y cursar una carrera administrativa ( por si no me conocen o no han visto mis redes sociales, soy ingeniero de software), entonces decidí tomar un posgrado de administración el cual según mi ser en ese momento me ayudaría a completar mis estudios y fortalecer una parte importante de lo que poco nos enseñan siendo ingenieros, les he de confesar que entré con mucho miedo y unas expectativas muy bajas.

Para mi sorpresa me empezó a encantar todos los temas de administración por que veíamos temas de finanzas, economía, recursos humanos, liderazgo, contabilidad y muchos otros, me sentía un todólogo pero profesional jaja curioso no?

Y luego llego mi segunda crisis vocacional cuando termine no solo la maestría de administración si no dos! Otra en recursos humanos. Cuando termine empecé a ver un mundo en donde las personas se especializaban y se hacían exitosas en eso que eran buenas, y mi cabeza empezó a divagar en los pensamientos de:

Sé de muchos temas ahora, pero no soy experto en ninguno, ¿qué hago?
El mundo está requiriendo a personas con un perfil muy muy específico, y ¿Ahora, qué estudio?
Estudie de todo, pero ahora que estudie de todo no me sirve de nada, ¿qué diablos hice?.

Y podría seguir con las preguntas, pero te plasmo algunas de ellas para que te des cuenta de como me sentía en ese momento.

Para este punto del texto me imagino que algunos ya se identificaron con algunas situaciones similares o incluso les pique la herida y empezaron a divagar por esos mismos sentimientos y pensamientos de sabotaje que normalmente el adulto joven se hace.

Hoy no estoy aquí para decirte que no pasa nada, si pasa y un chingo, y te hace tomar decisiones que te llevan a invertir años de tu vida o tener una frustración tan grande que podría tirarte en la cama en una profunda depresión, yo tuve la fortuna de no llegar a ese extremo.

Por eso me gustaría decirte que aunque en la vida posiblemente tomemos malas decisiones cuando somos jóvenes, porque la neta tomar una la decisión de que carrera tomar a los 18 años es en verdad una epifanía que no le ocurre a la mayoría. Si tú que me estás leyendo sientes que lo que estudiaste no te está sirviendo, o peor aún, está saboteando tu futuro, me gustaría compartirte 3 cosas que generaron en mí una autoestima y un rediseño de mi vida que hasta la fecha me han hecho sentir pleno y sobre todo saber que todo lo hecho valió le pena:

 

El tiempo no vuelve, si en verdad ya fuiste profundo a tus sentimientos y pensamientos sobre lo que estudiaste y realmente no te sirve, pregúntate, ¿Que de lo que estudie en esta carrera me puede servir en mis próximos proyectos o incluso en mi vida diaria?, te comparto que a mí la ingeniera de software me ayudo a ser más analítico o a comprender cómo sistematizar ciertos procesos, a tener una habilidad más nata con los programas y los sistemas que actualmente manejo, más que el promedio de las personas que no conocen o no han estudiado software. Hasta el día de hoy estoy agradecido de haber estudiado la ingeniería, sé que mis pensamientos analíticos y fríos me han llevado a tomar las mejores decisiones de vida, a empoderarme y a diseñar la vida que prefiero vivir.

Estudiar una carrera o algo que te guste solo es el primer paso para encontrar a lo que realmente eres bueno o a descubrir tu “don”. En una carrera te tocara estudiar múltiples ramas, libros, cursos, conocer alumnos y maestros, y entre todos ellos puede haber algo especial y oculto que puede llevarte a tu siguiente faceta de vida. El día de hoy estoy convencido del gran poder que tuvieron mis compañeros y maestros, algunos de ellos me motivaron, (aunque yo se conscientemente que no era el mejor en lo que estudiaba) pero lo que generaron en mi cuando me daban mimos, cuando me daban críticas constructivas o cuando me felicitaban por el esfuerzo hecho, fue un shot de energía y de inspiración para mí, imagínate que alguien que admiras por sus conocimientos te anime o te felicite, realmente no tiene precio!.

Algo que es invaluable en estudiar, es la formación que puedes realizar. Imagínate pasar 4 años levantándote temprano, ir a clases, hacer tareas, hacer colaboraciones con tus compañeros como exposiciones, proyectos y demás..
Las carreras intrínsecamente te forjan disciplina, constancia, comunicación para relacionarte, confianza, autoestima, habilidades para trabajo en equipo, liderazgo.
Son pequeños entres a estos temas, pero te aseguro que lo que emprendas posteriormente será oro molido para estos nuevos proyectos.

Me encanta una conferencia que dio Steve Jobs en Stanford a unos jóvenes que estaban a punto de graduarse; una de las cosas que me encanto fue la parte en donde les decía que “conectaran los puntos hacia atrás no hacia adelante”.

A veces pasamos la vida tomando decisiones y siempre preguntando qué sucederá después, creando falsas expectativas al respecto, te invito a que tus decisiones las tome en base al amor y la vocación que tienes a través de ellas, que te preguntes siempre, ¿esto que hago me hace realmente feliz?, ¿Cuando hago esta actividad me siento pleno?, Siento que el tiempo pasa muy rápido que ¿ni siquiera miro el reloj al realizarla?.

Estas 3 preguntas pueden ayudarte mucho a identificar si realmente la decisión que tomes te llene de dicha y satisfacción.
Me gustaría compartirte una lista de preguntas que tengo al respecto, si te interesa mándame un mensaje por mis redes sociales o suscríbete a mi boletín para hacerte llegar más información al respecto.

Hoy te lo digo claro y contundente: Mi vocación es que tú encuentres la tuya.

Un abrazo.

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